Sobre democracia, paz y otros planes

Rótelo No. 29.

 Colectivos Praxis Insumisa- Identidad Estudiantil Tunja- ANJECO Boyacá.

El fin de semana que pasó presenciamos en Colombia uno de los escenarios más importantes en la vida política del país, la elección de alcaldías, gobernaciones, asambleas, y otros cargos de administración local. Éste escenario fue el cierre de un sinnúmero de encuestas, campañas, alianzas, rupturas, amenazas, discursos, tráfico de influencias, despilfarro de dineros, en fin, de una cantidad de expresiones propias de ciertos grupos políticos y económicos disputándose la posibilidad de llevar las riendas en los municipios y departamentos del país.

Pues bien, como era de esperarse, el resultado de las elecciones no es muy alentador para las clases populares, lo que se veía como la oportunidad de conseguir espacios para que personas o grupos afines a las causas de los menos favorecidos llevaran adelante políticas de bienestar social o reivindicaciones propias de las organizaciones sociales se convirtió en una bofetada en la cara para quienes vemos la necesidad de transformaciones estructurales en el país.

Al contrario de lo que se piensa, (que el Uribismo está rezagado) lo que arroja el panorama electoral es la consolidación de la clase alta -militar, paramilitar, empresarial-neoliberal, terrateniente dueña del poder a través de sus partidos (Unidad Nacional, Cambio Radical, Centro Democrático, Conservador, Opción Ciudadana.) gran parte con investigaciones por narcotráfico, corrupción, relaciones con el paramilitarismo y las bandas criminales como en el caso del Magdalena con Rosa Cotes de Cambio Radical quien no tiene experiencia en política pero tiene relación y apoyo de 1 exgobernador, dos exrepresentantes a la cámara y 1 exdiputado, los 4 condenados por parapolítica.

Sin duda, la cabeza que sobresale entre las ganancias obtenidas por los sectores afines a las políticas santistas-uribistas es Cambio Radical, lo que pone a Germán Vargas Lleras, actual vicepresidente de la República como un fuerte candidato para las elecciones presidenciales de 2018, y no es para menos, uno de los objetivos que quiere consolidar la Unidad Nacional es tener poder territorial posterior a la firma de los acuerdos de paz buscando así, aplacar cualquier intento de organización social que denuncie y rechace las políticas impulsadas e impuestas por sus partidos entre los que también cuenta con la afinidad del Partido Verde y sectores del Polo que desdoblan rodilla en suelo el discurso de la paz propuesto por el gobierno de Santos convirtiéndose así, el discurso del posconflicto santista en una realidad más tangible en un país que, impulsado por los medios de comunicación condena la muerte de unos y celebra la muerte de otros, sin contar que el abstencionismo aun ronda por el 50%, es decir, la mitad del país apto para votar no lo hace, al parecer las opciones siguen siendo las mismas y nadie se convence, además porque el aparato electoral finalmente hace lo que le parece, o mejor, lo que le conviene a quienes lo manejan.

El panorama “democrático” del país no es muy distante al de la Universidad, en ella también se vienen fraguando intereses para la pacificación de la misma, es una realidad latente la persecución y vigilancia permanente a los estudiantes, docentes y trabajadores en busca de cerrar las posibilidades de organización, articulación y movilización, además de la imposición de políticas que busquen la deslegitimación de los sectores que construyen pensamiento disidente.

La Universidad es un foco de laboratorio para los intereses de los grandes poderes económicos y políticos, prueba de ello son programas como “Ser pilo paga” que busca la privatización progresiva del sistema nacional de educación, o la Resolución* que busca ponerle criterios a la entrega de registro calificado y acreditación de alta calidad de los programas de licenciatura, ya que en ellos se expresa la necesidad de homogenizar la educación superior convirtiéndola en un engranaje útil a la maquinaria empresarial de la tecnocracia neoliberal y seguramente los nuevos gobernantes seguirán reproduciendo las viejas políticas. (Para la UPTC un CSU que en su totalidad es útil a los intereses gubernamentales).

No nos queda sino seguir organizándonos, juntándonos, encontrándonos para fortalecer la lucha por lograr condiciones académicas, políticas, económicas y sociales dignas para el estudiantado. Aprovechamos para saludar a los/as compas en la UdeA que resisten contra la imposición de un Rector, una nueva política de admisión y el autoritario cierre de la Universidad, al igual que los compas universitarios del Suroccidente Colombiano que luchan por mantener con vida el Hospital Universitario del Valle (HUV).Estas realidades nos muestra la importancia de encontrarnos pronto en un escenario nacional para articular las luchas.

* Existe un borrador de la resolución del Ministerio nacional el cual no ha sido aprobado.

COLECTIVOS PRAXIS INSUMISA-
IDENTIDAD ESTUDIANTIL TUNJA- ANJECO BOYACÁ
ANJECO.ORG/BOYACA